Las supersticiones espirituales, espíritus y espiritistas

Supersticiones, espiritus y espiritistasLas supersticiones están tan unidas al hombre debido al hecho de que no hay ni una sola de sus actividades que no esté contagiada por el deseo consciente o inconsciente de conseguir la felicidad. El hombre no ha perdido nunca su esperanza de atraer la buena suerte sobre sí mismo, pero también tiene muy claro que existe una contrapartida, muy poco deseada por todos, que es la llamada mala suerte.

Los espíritus y espiritistas tienen un lugar de privilegio en las supersticiones. Sólo tenemos que recordar que todas y cada una de las cosas existentes en la Tierra tienen su propio espíritu, la lista de espíritus es interminable abarcando tanto seres vivos (animales y plantas), como objetos y toda clase de cosas, desde las que se hallan en la Tierra hasta las que se pueden encontrar en el resto del universo.

Por lo tanto, en estas supersticiones espirituales se engloban toda una serie de creencias que nos llevan desde los espíritus primitivos a los espíritus más actuales, pasando entre medias por las leyendas populares y los mitos existentes en todos y cada uno de los países. De esto saben mucho los espiritistas.

A espíritus del agua, del grano, de la vegetación, de los árboles, en suma, a todos los espíritus, se les puede asignar toda una serie de leyendas y supersticiones que se han afincado en los diferentes países, de éstos y de sus gentes han tomado sus particularidades, y todas estas supersticiones tienen su origen y base en los espíritus primitivos.


Espíritus, los mediums y el espiritismo

Fantasma, espíritu del más alla en penaEl diccionario de la lengua castellana de la Real Academia Española define el espíritu como un ser inmaterial y dotado de razón; un alma racional; un don sobrenatural y gracia particular que Dios suele dar a algunas criaturas; el principio generador, carácter íntimo, esencia o sustancia de algo; un vigor natural y virtud que alienta y fortifica el cuerpo para obrar. También podemos identificar seres espirituales como ángeles, demonios, fantasmas o el Espíritu Santo.

Es bien sabido que algunas personas afirman poseer una facultad especial, conocida como mediumnidad, que les permite comunicarse con los espíritus que habitan en el plano espiritual. Estas personas ofician como mediadores (médiums) entre las almas desencarnadas y el mundo material. Estos mediums son capaces de establecer una supuesta comunicación con los espíritus, mediante el código de golpes en una mesa, a través de la voz o la escritura, mediante la transcomunicación instrumental (el uso de aparatos electrónicos como cámaras, radios, televisión, etcétera) o directamente con los espíritus que se presentan como apariciones o visiones.